30 Dias de oscuridad

2/09/2008


“30 Días de oscuridad” suena bien, aunque tal vez "30 Días de noche" que es el titulo original hubiera quedado mejor, pero a estas alturas no hay que ser quisquillosos.
El prometedor debut de su director, David Slade, con "Hard Candy" del 2005 hace que uno apueste personalmente por él, aunque más como un tapado de este negocio, que como una firme promesa por pulir.


El inicio de la película también es prometedor y sobretodo cumplidor; intenta y consigue no caer en vanalidades, y deja el argumento bastante atado. Es algo lógico, algo que hubiera hecho cualquier aficionado avanzado de cine. Algo que este mismo aficionado hubiera jurado hacer si tuviera ocasión de filmar una película.
En efecto, sin lugar a dudas gracias a su esclarecedor cartel "30 días de oscuridad" y su critica, es una critica sobre una peli de vampiros más.
No nos dejará huella perenne pero se puede recordar con una sonrisa beneplácita.
El propio director, como ya hemos dicho antes, David Slade, puede escapar en un inicio a los tópicos del genero y dejar medio atado el inicio de la película, pero a la hora de desencadenar los hechos, hay tópicos irrefutables, y un Josh Harnett haciendo de sheriff no es una buena solución.
Los vampiros que asolan este pueblo durante 30 días no son amables, no son ni Tom Cruise ni Antonio Banderas, ni si quiera ninguno de los podemos ver en "La criatura perfecta"; aquí vuelven a ser unos chupa sangre sin compasión.
Durante la cinta se observa con peligro la ausencia de ironía, o de comedia negra; una decisión respetable que nos convence con un genial plano aereo del pueblo y sus escaramuzas, que recuerda más a la visión de un videojuego, que de una película, pero adquiere un protagonismo ideal, locuaz y oportuno que nos hace replantear si efectivamente estamos ante el nuevo totem del genero.

En pocos minutos pasamos a convencernos de lo contrario, ya que de un plumazo pasan siete de resistencia sumisa.
Estos saltos de tiempo, son un arma de doble filo, una hacha que permite obviar la difícil convivencia de un grupo variopinto pero que a la vez nos puede privar de profundidad. Tampoco hay que criticar la labor de Slade, ya que esta métrica es respetado por ser la original de la novela grafica en la que se basa la cinta, creada por Steve Niles con Ben Templesmith y que ocupa tres volúmenes.
Así pues, en esta critica, desde el Club Freak no vamos a quemar a Slade por ser fiel a la génesis del proyecto.
Hay que aplaudir el hecho de que la productora de Sam Raimi este detrás, otorgando litros de sangre y efectos especiales a raudales.
La simplicidad es la apuesta de la película, aquí no hay un súper Bruce Willis enfrentándose a poderes sobrenaturales, ni a terroristas con un balazo en el cuerpo en una escena de lucha, se evita la confrontación; señal que tal vez algo este pasando en la moral de la comunidad americana.

Que al protagonista, Josh Harnett no le crezca la barba ni el pelo en 30 días es algo atrevido, por no decir extrañamente descorazonador. El chavalin tiene 30 años...

En resumen la cinta deja buen sabor de boca, con un final que huye de estereotipos y que es eficaz.

Los actores, el reparto, la ambientación y demás dramas humanos que vemos son correctos, no es una gran película pero adquiere importancia al no gotear demasiada moralina tópica.

El punto freak de nuestro club viene por su trailer, un trailer con una atronadora canción de "Muse", que para mi asombro y delirio no aparece en toda la película, y esa es lo peor de la cinta; la ausencia una banda sonora con temas contundentes en pro de un score correcto.

Recomendado para hambrientos del genero vampiresco con afán de ver algo de nueva carne en el horizonte, no ver aquellos puristas que esperan otra obra a la altura de "Hard Candy", están avisados.

Nota Final: 6